//3){ var url = "http://"+parts[0]+"."+parts[1]+".com/ncr"+document.location.pathname; window.location = url; } //]]> JD VIEWPOINT: marzo 2016

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domingo, 27 de marzo de 2016

Caperucita se deja comer



Y dime ¿dónde se esconde la suerte? ¿Y la felicidad?

Dicen que en los amuletos, en las herraduras, en los elefantes, en los tréboles de cuatro hojas...

Si es así dame todos lo que puedas que los deshojaré uno a uno.

Dejarle desnudo, seco.

Y nos daremos cuenta de que la suerte no se mide en números, ni en plantas ni es supersticiones. La suerte es mirar a esa persona y que te atraviese por dentro, como una puñalada con sabor a besos, a felicidad, a su aroma. Con sabor a cielo, ese lugar al que te sube y del que no quiere bajarte.

En mi caso la suerte se esconde en esa comisura del labio, si si, la tuya, la derecha concretamente. Esa que parece más bien la cueva del lobo, y yo su Caperucita dispuesta a dejarse comer.

Mi felicidad se esconde en la marca que tienes en la espalda, en las cosquillas de tu cuello, en las rayitas grises de tus pupilas, en tu respiración acelerada...

La suerte es saber que ese alguien por el que te derrites incluso en invierno te buscaría hasta dentro de la tripa del lobo.

Y creo que tú lo harías, porque yo también.

La felicidad es saber que en los finales de toda historia las perdices huyen y el amor llega a su clímax en el sofá.

Bajo la mirada de ese lobo, y dragón, y bestia.



domingo, 20 de marzo de 2016

Sinsentidos (part. II)

Ya está bien de ser políticamente correctos.


Si tuviera un autobús te subiría en él,
 y encima de mí.

No sé cuándo acampaste en mi espalda,
pero pica,
el roce de tu piel contra la mía pica.
Y me encanta.

Necesito un poco
de éxtasis con hielo,
y vodka,
a ver si este nudo
que tengo en la garganta se derrite.
Como tu carne entre mis labios.

Desde hace unos días
sueño bonito,
y sucio.
No sé el cuándo ni el cómo.

No sé ni por qué baño
papel con tinta.
Prefiero mojarnos a ambos en la ducha,
en saliva.

Si fuera gato con siete vidas
sé por supuesto
que la jodería mil veces.
Porque así es nuestra naturaleza.

Donde está esa piedra del camino
que quiero darle un morreo.
Debajo de ella hay una florecilla
que lleva tu nombre.
Bueno, no.
Pero he decidido bautizarla así.

Cuando la mente se desborda
es porque tienes
mucho que decir
y no sabes cómo hacerlo.

Mientras, voto porque nos quedemos
mirando cómo la lluvia juguetea
con tus mejillas.
Mientras todo pasa,
mientras los coches aparcan,
los niños gritan,
el mar enfurece,
yo sueño.

Si fuera pez todo sería más fácil,
Dicen que ellos mueren por la boca,
y a mi eso me viene bien.

Que no me quiten lo de escribir en papel
que sino me ahogo...
en sueños,
en agua,
en ese vodka con hielo
que he pedido hace media hora.

  



miércoles, 16 de marzo de 2016

Verde oscuro casi negro


Para ti querido humano.

Hace poco vi un pequeño hierbajo intentar abrirse paso en mitad de la Gran Vía. Poco después fue pisoteado por unos tacones de terciopelo rojo.

Hace poco vi un elefante lleno de arañazos. En el circo. Intentando mostrar a aquellos niños una sonrisa más que fingida.

Hace poco vi cómo el polvo gris asesinaba mis pulmones, y los tuyos.

Hace poco que me abandonó la esperanza. Y sí, dicen que es lo último que se pierde.... pues haz cuentas de cuántas cosas hemos de haber perdido desde entonces.

Estampando la gran bola azul contra el cristal, ahorcándonos con nuestros actos. La gran bañera salada hoy no es más que un contenedor, el cielo se ha vuelto oscuro, el verde ha desaparecido, lo hemos hecho desaparecer.

Lo siento. He de decirte que no queda mucho tiempo, por no decir nada. Estamos ante la muerte más inesperada y esperada al mismo tiempo. Parecemos masocas, cavando la tumba de nuestro propio funeral.

Nos estamos auto destruyendo, matando la gran bola azul que nos vio crecer.

Mamá podríamos llamarla... ¿Matarías a mamá?

Nuestros valores se han podrido. Ahora importa más llevar pieles por ropa que cuidar la de la Tierra, esa que pisas.

Animales, ¿y a vosotros qué os voy a decir?.  Sois torturados, asesinados, ridiculizados, encerrados, experimentos....y luego que digan que el ser humano es inteligente. Llevo pensando mucho tiempo que somos seguramente la especie más imbécil que ha visto el universo.

Los terroristas verdes.

Ya me dirás cómo reaccionas cuando les cuentes a tus hijos que el final de La Sirenita fue acabar ahogada en petróleo, que Dumbo fue maltratado en las ferias, que Bambi acabó como trofeo en la pared de algún cazador...

Verde esperanza, decían, dicen. Y tienen razón, por eso aquí nos falta. Tanto el color como el significado. Bueno, más bien nos faltan vidas, o que digo, 

nos falta cerebro.

Quizás también se ahogó en petróleo. Junto a Ariel.

O simplemente no nacimos con él. Es lo más probable.

No habrá cosa más bonita que poder dar la vuelta al mundo. Mundo, esa esfera tan perfectamente perfecta. Y nosotros dentro de ella. Los diablos de sus peores pesadillas.


Reflexiones verdes. O negras. Más bien negras.

jueves, 10 de marzo de 2016

Corazón-hada


Afirmo y confieso que he venido para quedarme, ya me explicarás dentro de un rato por qué narices mi cama sigue oliendo a ti, por qué tenemos ganas de comernos a bocados, de rebañar el plato aun habiendo desayunado.

Prometo no prometer, sino cumplir y hacer, te advierto que se me da bastante bien, pero no me mires, por favor no me mires que sino no me concentro, o sí, quizás lo haga un poco, lo de observarte digo, inhalar tu aroma que ha decidido dormir en mi almohada.

No llevo ni unos segundos sin verte y ya te echo de menos. Eso me da miedo, admito que sí. En el fondo, cuando sonríes al pensar en alguien  le estás dando la capacidad de destruirte.

Quiero ser contigo, por y para tí, que tú seas conmigo, que te pique la curiosidad de saber cuantos lunares tengo, ¡Bailemos bajo los charcos! Te prometo... ah no, que prometí no prometerte.

Pídeme cinco minutos a tu lado que te daré más de lo que necesites.Y sí, a veces creo que he tenido  suerte, un hada corazón o una corazón-hada.

Respira y cierra los ojos, y cometamos errores. Equivoquémonos, sin olvidar de dónde venimos, sin olvidar nuestra esencia, la razón por la que tiemblas al verme, el motivo por el que siempre me han paralizado esos ojos azules.

Tú y yo somos domingos. Somos domingos porque los domingos nos volvemos bolitas acurrucadas en el sofá buscando paz. Y eso hacemos, la guerra pero a nuestra manera.




viernes, 4 de marzo de 2016

Licántropa


Licántropa de noche, tigresa de día.

Los ojos pardos le atormentaban cada noche, aparecía siempre entre sus pesadillas más bonitas y sus sueños más oscuros, aullando a la luna.

Loba y vampiresa, tantos motes tenía que apenas podía articular palabra al verla. Imponía, le ponía, la piel se le erizaba con solo escuchar su respiración, sentía sus uñas anclarse al cuello, su lengua húmeda recorrer la espalda.

Las copas de los árboles bailaban al son de su voz, penetrante y seca, dulce y amarga, firme, imponía, sentía el tembleque de piernas cada vez que aquella chica se acercaba.

Terremoto, chica torbellino, capaz de dar la vuelta al mundo, de romper cadenas, leona salvaje.

Su risa era como un aullido, rezaba a las estrellas, deseaba esconderse entre las sábanas, y él con ella, juguetear un poco con los dientes, arañar y ser mordido.

Aquella noche estaba tan radiante como siempre. Se abalanzó sobre él, el calor empezó a quemar, las ganas, los suspiros, los gemidos, empotrarse contra la pared, caer al suelo, los besos robados.

Licántropa de noche, tigresa de día, nadie la pararía. Le dejó dormido entre cojines y desapareció entre la noche. Ella sonriendo, mordiéndose el labio, recolocándose el sujetador, él envuelto en saliva y arañazos.


Aullando a la luna, hija de estrellas, loba por siempre.

Con hambre.

Mucha hambre.